Es evidente que en este país ciertas castas han hecho siempre aquello que les ha venido bien, es evidente que este país ha aguantado en silencio mas de lo que hubiese sido deseable, consiguiendo un par de cositas que nunca deberían haber sucedido: que la posibilidad de unir al pueblo se volvía mas complicada en la medida en que preferían que otros pensaran por ellos, y que estos pensadores, las castas antes citadas, se iban endiosando en su creencia de que así debía de ser hasta el punto de creerse con derecho a defender sus caprichos aún a costa de la miseria de todo un pueblo.
Esto no es discutible, la soberbia de nuestros políticos y sus engreídos egos disponían de todo y de todos en función de sus beneficios hasta el punto de preferir echar a los empleados antes de rebajar "un pelín" dichos beneficios.
Un buen día les dio por liar una mas, pues algunos de sus amigos vieron que sus negocios no tenían futuro pues ya nadie compraba su producto, lejos de adaptar estos negocios a los tiempos actuales decidieron obligar a la plebe a seguir comprando ese producto trasnochado que estaba en claro desuso, e inventaron la Ley Sinde.
Y como respuesta aquí acabé yo, si, como otros muchos, o mejor dicho, gracias a otros muchos que me pidieron en su día y me apoyaron hasta el día de hoy, de quienes aprendí grandes cosas, que tenían claras las ideas y supieron explicarlo. ¿Os suena?. Gracias a un montón de indignados que decidieron no callarse mas, otros muchos decidimos que era hora de empezar a hablar.













